La gestión de un bar o restaurante implica estar pendiente de numerosos aspectos: atención al cliente, cocina, proveedores, personal, limpieza y organización. Sin embargo, existe un detalle que muchas veces pasa desapercibido hasta que genera un problema: el control de los consumibles.
Estos productos forman parte del funcionamiento diario de cualquier establecimiento y, aunque suelen tener un coste reducido de forma individual, su ausencia puede provocar retrasos, incomodidades para los clientes e incluso interrupciones en el servicio. Mantener un stock adecuado es una de las claves para trabajar con tranquilidad y ofrecer una experiencia profesional.
Muchos negocios de hostelería realizan pedidos cuando detectan que un producto está a punto de agotarse. Aunque este sistema puede funcionar en momentos de poca actividad, durante los periodos de mayor afluencia puede convertirse en un problema.
Una terraza llena, un fin de semana con gran volumen de clientes o una celebración especial pueden hacer que determinados consumibles se gasten mucho más rápido de lo habitual. Si el negocio no dispone de existencias suficientes, es posible que tenga que recurrir a compras urgentes o buscar soluciones improvisadas.
Planificar con antelación permite evitar estos contratiempos y garantiza que el servicio continúe funcionando con normalidad.
Aunque cada establecimiento tiene sus propias necesidades, existen ciertos productos que son imprescindibles en prácticamente cualquier bar o restaurante.
Entre ellos destacan:
Estos elementos forman parte del día a día y suelen tener una alta rotación, especialmente en negocios con mucho movimiento.
Durante determinadas épocas del año, el consumo de muchos productos aumenta de forma considerable. Esto ocurre especialmente en verano, cuando terrazas, chiringuitos, cafeterías y restaurantes reciben una mayor afluencia de clientes.
En estos meses suelen incrementarse notablemente las necesidades de:
No tener en cuenta este aumento de demanda puede provocar roturas de stock precisamente en los momentos de mayor facturación.
Por ello, resulta recomendable revisar las cifras de temporadas anteriores para realizar previsiones más precisas.
Cuando se habla de consumibles, muchas personas piensan únicamente en vasos o servilletas. Sin embargo, los productos relacionados con la higiene y la limpieza son igualmente importantes.
Mantener baños, cocinas, barras y zonas comunes en perfectas condiciones requiere disponer siempre de papel, detergentes, desinfectantes y otros productos específicos.
La falta de alguno de estos elementos puede afectar tanto a la imagen del negocio como al cumplimiento de las condiciones higiénicas necesarias para trabajar con seguridad.
Además de controlar el stock, es importante trabajar con proveedores que puedan responder con rapidez cuando surge una necesidad.
Centralizar los pedidos permite ahorrar tiempo, simplificar la gestión y evitar tener que recurrir a diferentes empresas para conseguir productos básicos.
Un proveedor especializado también puede ayudar a prever necesidades, recomendar alternativas y garantizar una mayor disponibilidad de los artículos más demandados.
La mayoría de incidencias relacionadas con consumibles pueden evitarse con una planificación sencilla y revisiones periódicas del almacén.
Disponer de los productos adecuados en el momento necesario permite que el equipo se centre en lo verdaderamente importante: ofrecer un buen servicio al cliente.
En Tervama trabajamos con bares, restaurantes y negocios de hostelería suministrando consumibles, productos de limpieza, envases, vasos y todo tipo de soluciones para el día a día profesional. Si quieres preparar tu negocio para afrontar cualquier temporada con tranquilidad, estaremos encantados de ayudarte.